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La Cultura Mexicana

Lucha Libre

Se le conoce como lucha libre mexicana a la versión de la lucha libre profesional que se practica en México, caracterizada por su estilo de llaveo a ras de lona y aéreo.

Se evoca el término "mexicana" por las particularidades en la técnica luchística, acrobacias, reglas y folklore propio del país que le da una característica de autenticidad con respecto a lucha de los demás países. De ella surgen personajes míticos de la cultura popular, como El Santo, Blue Demon o Mil Máscaras

La lucha libre mexicana es una mezcla de deporte y secuencias teatrales que en México es el deporte-espectáculo más popular, sólo por debajo del fútbol. La principal característica de la lucha libre mexicana son las secuencias acrobáticas de saltos y "llaves", además del hecho de que muchos de sus luchadores son enmascarados, es decir, utilizan una máscara para ocultar su identidad verdadera y crear una imagen que les dé una personalidad especial. Los luchadores pueden poner en juego su máscara al enfrentar un combate contra otro luchador enmascarado (máscara contra máscara) o bien con uno no enmascarado (máscara contra cabellera), pero al perderla no la pueden volver a portar nunca jamás en su carrera deportiva, aunque se han suscitado casos de luchadores que vuelven a enmascararse.

Lucha Libre

Cabe señalar que en el resto del mundo, fuera de Iberoamérica (sobre todo en los Estados Unidos y en Japón), al estilo de la lucha libre mexicana se le conoce por su nombre en castellano, lucha libre (sin importar el idioma). En México también se le conoce como pancracio, (que es el término utilizado en la Grecia clásica para denominar esta actividad) así como también el arte del catch.

Su historia se remonta al año 1863, se dice que fue introducida a México durante la intervención francesa. En 1910 el italiano Giovanni Relesevitch ingresa a México con su empresa, la cual es una compañía teatral. Al mismo tiempo, Antonio Fournier trae el Teatro Colón, a cuyas filas pertenecen tal vez los primeros luchadores, Conde Koma (Cuyo verdadero nombre era Mitsuyo Maeda, quien es considerado el precursor del Jiu-Jitsu brasileño y en todo caso de los modernos espectáculos de Artes marciales mixtas) y Nabutaka. El enfrentamiento entre las dos empresas causa revuelo entre la población, generándole un jugoso negocio a ambas. En 1921 Constand le Marin arriba a México con su empresa, presentando a León Navarro, que había sido campeón de peso medio en Europa, junto con el rumano Sond y otros más; dos años después volvió a México, trayendo al japonés Kawamula quien, junto con Hércules Sampson, actuó en el Frontón Nacional. En septiembre de 1933 Salvador Luttherot González funda la Empresa Mexicana de Lucha Libre (hoy conocida como Consejo Mundial de Lucha Libre), razón por la cual es considerado el "padre de la lucha libre". Esta empresa sigue hoy en funcionamiento, y se le considera la de mayor categoría en México y la mejor del mundo.

Cuando se lleva a cabo un evento de lucha libre se pone en movimiento todo un aparato publicitario, destinado a agotar las localidades del lugar donde se lleve a cabo. La lucha libre en México tiene muchos seguidores.

Hoy en día están de moda los tours a la lucha libre mexicana, ya que dan mayor comodidad al asistente, pues incluyen la transportación segura a la Arena México y a la Arena Coliseo (los dos principales escenarios de este deporte), así como los mejores asientos disponibles para el evento. En la década de 1950 aparecieron en México quienes hoy día se consideran las leyendas de la lucha libre profesional: El Santo, Blue Demon, Mil Máscaras, El Cavernario Galindo, el Rayo de Jalisco y Huracán Ramírez, entre muchos otros. Algunos luchadores aprovecharon la enorme popularidad que les brindaba la lucha libre para dar el salto a la industria cinematográfica nacional, tales como Wolf Ruvinskis. Durante esta época (también conocida como "la Época de Oro de la Lucha Libre") los combates eran básicamente a ras de lona, sin tanta espectacularidad, pero con mucha técnica.